La regla de oro: una página como máximo
En casi todos los casos, una carta de presentación no debería superar una página — aproximadamente entre 250 y 400 palabras, o de tres a cuatro párrafos breves. No es un estándar arbitrario, sino el resultado de décadas de práctica en selección de personal: los reclutadores leen decenas o cientos de candidaturas por puesto y esperan un mensaje comprimido y directo. Una carta que se extiende a dos páginas transmite más falta de capacidad de priorización que exhaustividad. Como regla general: si notas que no llenas la página, no es un problema — una carta concisa de media página con argumentos sólidos siempre supera a una página completa rellena de frases de relleno.
Estructura y disposición de los párrafos
Una carta de presentación bien estructurada se divide en cuatro o cinco párrafos claramente definidos: una introducción con una referencia concreta al puesto, uno o dos párrafos centrales con tus calificaciones y logros más relevantes, un párrafo breve opcional sobre el encaje cultural o profesional con la empresa, y un cierre con una llamada a la acción clara. Evita párrafos de más de cinco o seis líneas — los bloques largos de texto resultan intimidantes en pantalla o papel y suelen hojearse en vez de leerse. Párrafos cortos y enfocados, cada uno con una idea clara, aumentan la probabilidad de que se lea la carta completa.
Tipo de letra, tamaño de fuente y márgenes
Los estándares de formato son los mismos que para un currículum: una fuente limpia y profesional como Arial, Calibri o Helvetica, en un tamaño de 11 a 12 puntos para el cuerpo del texto. El interlineado debe situarse entre 1,0 y 1,15 — suficiente espacio en blanco para la legibilidad sin alargar artificialmente el texto. Unos márgenes de entre 2 y 2,5 centímetros en todos los lados mantienen un diseño equilibrado y ordenado. Usa un único tipo de letra en todo el documento y evita elementos decorativos como bordes o colores de fondo — una carta de presentación debe convencer por su contenido, no por su diseño. Exporta siempre el documento final como PDF para que el formato se mantenga idéntico en cualquier dispositivo.
Cuándo una página no basta: las excepciones
En algunos casos es aceptable extenderse un poco más. En puestos directivos o de alta dirección, o en roles con requisitos técnicos muy específicos, una carta que supera ligeramente una página puede justificarse si cada frase adicional aporta un valor real. Las candidaturas académicas (como una carta de motivación para un puesto de investigación) también suelen requerir formatos más extensos, pero normalmente tienen sus propios requisitos indicados en la convocatoria, que deben seguirse estrictamente. En una candidatura espontánea, donde necesitas convencer a la empresa de una necesidad que aún no ha publicado, un poco más de contexto también puede tener sentido. Aun así, la excepción sigue siendo excepción: para la gran mayoría de las candidaturas, desde puestos de nivel inicial hasta especialistas, una página sigue siendo el objetivo estándar.
En resumen
Mantén tu carta de presentación en una página como máximo (250-400 palabras), estructúrala en cuatro o cinco párrafos breves, usa una fuente de 11-12 puntos con un diseño limpio, y expórtala como PDF. Solo los puestos directivos, las candidaturas académicas o las candidaturas espontáneas justifican extenderse un poco más.